Historia y legado de la sudadera
Nacida en los campus estadounidenses de los años 20, la sudadera se diseñó originalmente para sustituir a los jerseys de lana que llevaban los deportistas. Su corte amplio, su tejido de felpa y su capacidad para evacuar la humedad la convirtieron rápidamente en una prenda de alto rendimiento. Muy pronto, abandonó los campos deportivos para llegar a los talleres y las fábricas. Obreros, mecánicos, ferroviarios: todos adoptaron esta prenda sencilla y resistente, capaz de mantener el calor sin obstaculizar los movimientos.
Con el paso de las décadas, la sudadera se convierte en un icono. En la posguerra, se impone en la cultura popular, asociada tanto al deporte como al trabajo manual. Las universidades estadounidenses le imprimen sus colores; las marcas de ropa de trabajo la convierten en una prenda utilitaria de referencia. La sudadera se convierte entonces en lo que sigue siendo hoy en día: una prenda híbrida, entre la comodidad y la funcionalidad, entre el descanso y el esfuerzo.
En Bleu de Chauffe, es precisamente esta doble herencia la que nos inspira. La sudadera no es una simple prenda para relajarse. Es una prenda de trabajo reconvertida, que se ha convertido en universal, y por eso tiene su lugar en nuestro armario. Su aparente sencillez esconde en realidad una confección exigente: un tejido preciso, acabados robustos, un montaje pensado para durar.
La sudadera para hombre RAW 50 no es una reinterpretación de la moda, sino una vuelta a los fundamentos de la ropa de trabajo. Una prenda arraigada en la historia, actualizada gracias a nuestro saber hacer: corte ajustado sin excesos, tejido orgánico, fabricación francesa, acabados cuidados. Un puente natural entre el taller y la ciudad, fiel a nuestra visión de la ropa: útil, justa y atemporal.