Un bolso bandolera Bleu de Chauffe llevar en la mano o colgado del hombro, sin necesidad de ningún accesorio adicional.
La correa para el hombro extraíble permite cambiar de un modo a otro en cuestión de segundos, lo que supone un gran cambio para un día en el que se pasa de la oficina al transporte público y, después, a una cena.
A caballo entre la ropa de trabajo y la marroquinería de alta gama, estos bolsos presentan un diseño minimalista: pocas costuras visibles, un único cierre sencillo y unos acabados que no pretenden ser recargados. El cuero curtido vegetal envejece adquiriendo pátina, a diferencia del cuero tratado químicamente, que se agrieta tras unos años de uso intensivo.
Cada bolso de hombro sale del taller de Aveyron, donde ha sido cosido a mano, fechado y firmado por el artesano que lo ha confeccionado. Esta firma individual, poco habitual en la marroquinería en serie, permite rastrear el origen exacto de cada pieza.