LA HISTORIA
Fabricada en lona o cuero, la bolsa de caza era originalmente una bolsa amplia, que se llevaba colgada al hombro y destinada a los cazadores para transportar sus provisiones. ¡Varios textos y recopilaciones atestiguan su uso desde la Edad Media!
Más tarde, y por analogía, el uso del término «gibecière» se extendió y se utilizó para designar todo tipo de bolsos, que llevaban colgados al hombro los escolares, los repartidores, los dependientes y, en particular, los «garçons de recettes» (recogedores de cuentas). Con uniforme, bicornio en la cabeza y chaqueta a la espalda, esta figura bien conocida por los ciudadanos recorre las ciudades para recoger los ingresos de los comercios antes de llevarlos a los bancos.