EL CURTIDO AL CROMO
El curtido es una etapa crucial en el proceso de transformación de la piel animal en cuero. Entre los diferentes métodos de curtido, el curtido al cromo se ha impuesto como uno de los más populares entre las empresas, ya que es el más rápido y el menos costoso. Este proceso utiliza sales de cromo para estabilizar las fibras del cuero.
Por lo tanto, el curtido al cromo es más rápido que otros métodos de curtido, como el curtido vegetal. Las pieles pueden tratarse en unos pocos días en lugar de varias semanas. Esta eficacia permite a los fabricantes responder más rápidamente a las demandas del mercado y a un coste mucho menor. Pero es un método muy poco ético.
Una de las principales desventajas del curtido al cromo es su impacto medioambiental. Los productos químicos utilizados en el proceso, especialmente el propio cromo, son muy perjudiciales para el medio ambiente. Cuando los efluentes de las fábricas de curtido no se tratan adecuadamente (lo que suele ser habitual), pueden contaminar el suelo y el agua, afectando así a la fauna y la flora locales.
Además, la exposición a estas sustancias químicas puede tener graves consecuencias para la salud de los trabajadores que participan en el proceso de curtido.
El cromo, especialmente en su forma hexavalente, es conocido por ser cancerígeno y puede provocar diversas patologías. La exposición prolongada a este metal también puede causar problemas dermatológicos y respiratorios. Esta preocupación es aún más grave en países donde las normativas medioambientales son menos estrictas y se descuidan las prácticas de seguridad en el trabajo.
Otra desventaja del curtido al cromo es que altera algunas propiedades naturales de las pieles. Por ejemplo, es menos transpirable que el cuero curtido vegetal. Esta diferencia puede influir en la comodidad de los artículos de cuero, especialmente en aplicaciones como la ropa o el calzado, donde una buena ventilación es esencial.
Otra desventaja es la durabilidad del color. El cuero curtido al cromo tiende a decolorarse más rápidamente cuando se expone a la luz solar directa o a productos químicos, por lo que pierde su atractivo estético al cabo de un tiempo.