EL CURTIDO VEGETAL, MÁS ECOLÓGICO Y SOSTENIBLE
El curtido vegetal es un proceso que utiliza taninos naturales extraídos de plantas, como cortezas, hojas o raíces, para conservar las pieles. A diferencia de los métodos de curtido tradicionales, que utilizan productos químicos a menudo nocivos, el curtido vegetal se basa en recursos renovables y naturales. Este proceso puede durar varias semanas, incluso varios meses, pero ofrece resultados de una calidad excepcional.
Los taninos se extraen de diferentes plantas, como el roble, la mimosa o el castaño. Cada fuente vegetal aporta un color y una textura únicos al cuero.
Las pieles animales se limpian, se desgrasan y se preparan para su tratamiento.
Se sumergen en baños de taninos vegetales. Este proceso, que puede durar desde unos días hasta varios meses, permite que los taninos penetren profundamente en las fibras del cuero.
El curtido vegetal no utiliza sales de cromo ni otros productos químicos habituales en el curtido industrial, conocidos por su impacto medioambiental negativo, por lo que reduce considerablemente el riesgo de contaminación del suelo y los cursos de agua.
Por otra parte, los cueros procedentes del curtido vegetal suelen ser más biodegradables que los tratados con productos químicos sintéticos. Cuando llegan al final de su ciclo de vida, estos cueros se descomponen más fácilmente, lo que reduce su huella ecológica.
El cuero curtido vegetal es más duradero y tiene un aspecto único que mejora con el paso del tiempo. Esto fomenta un consumo más responsable y favorece los productos de calidad que duran más tiempo. Permite producir un bolsa fiel a los principios del desarrollo sostenible.
Al elegir el curtido vegetal, a menudo se apoya a los artesanos locales y las técnicas de producción tradicionales, lo que contribuye al desarrollo económico de las comunidades.
Bleu de Chauffe es una empresa preocupada por reducir la huella ecológica de su actividad en todas las etapas de la producción. Lógicamente, hemos optado por utilizar únicamente cueros curtidos vegetalmente, tanto por motivos ecológicos como por su calidad superior, su aspecto único y la pátina natural que adquieren con el paso del tiempo.